
Cirugía laparoscópica y mínimamente invasiva
La cirugía laparoscópica y mínimamente invasiva se utiliza de forma habitual en el tratamiento de patologías frecuentes como la enfermedad de la vesícula biliar, el reflujo gastroesofágico, la enfermedad diverticular, el cáncer de colon y recto, las hernias abdominales y determinadas patologías del suelo pélvico y anorrectales. Este abordaje permite realizar la cirugía a través de pequeñas incisiones, con menos dolor, menor riesgo de complicaciones y una recuperación más rápida, empleando técnicas avanzadas y tecnología especializada.